¿Estás Saboteando tu Carrera? Descubre el Poder de tu Mente Subconsciente
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17 de enero, 2025
¿Alguna vez te has sentido estancado en tu trabajo, como si algo invisible te impidiera alcanzar tu verdadero potencial? ¿O te has encontrado dudando de tus habilidades laborales, incluso cuando sabes que tienes el talento necesario? Este bloqueo podría ser el resultado de creencias limitantes subconscientes que afectan tu rendimiento y crecimiento sin que te des cuenta.
Descubre más sobre estos posibles autosabotajes y cómo superarlos en este artículo.
LO QUE NO SABES TE LIMITA: CREENCIAS LIMITANTES SUBCONSCIENTES
Un sistema de creencias subconscientes es un conjunto de ideas, pensamientos y suposiciones que influyen, sin nuestra conciencia, en cómo vemos el mundo y reaccionamos ante él.
Bruce Lipton, biólogo celular y autor de "La Biología de la Creencia", afirma que el subconsciente controla entre el 95% y el 99% de nuestro comportamiento, influenciado principalmente por las experiencias en los primeros 7 años de vida.
Cuando no somos conscientes de que un sistema de creencias nos influye, surgen barreras invisibles que nos impiden evolucionar. Esto es particularmente evidente en el lugar de trabajo.
Veamos dos ejemplos:
Ejemplo #1: Creencia Limitante Subconsciente: “Las cosas nuevas son peligrosas”
Tom es un ingeniero que ha estado trabajando en la misma empresa durante 6 años en el mismo puesto. Aunque le gustaría un cambio de trabajo, se pone ansioso ante la idea de nuevos proyectos o cuando hay cambios en la empresa. Tiende a evitar correr riesgos en su carrera y se mantiene en su zona de confort, perdiendo oportunidades de crecimiento.
Tom no es consciente de que su comportamiento actual está influenciado por una creencia subconsciente desarrollada en la primera infancia: "Las cosas nuevas son peligrosas".
Cuando Tom era un bebé de 8 meses, comenzó a explorar su entorno gateando. Un día, se acerca a un gran jarrón de cristal. Justo cuando está a punto de tocarlo, su madre grita: "¡No, Thomas! ¡Peligro!" Se asusta, se paraliza y comienza a llorar. Su cerebro registra: "Explorar cosas nuevas es peligroso".
Esta experiencia se repite durante su infancia en diferentes situaciones, reforzando la creencia.
Inicialmente, esta creencia protegió al bebé Tom en el nuevo mundo que estaba explorando. El problema surge cuando crece y ya entiende cómo funciona el mundo, pero la creencia subconsciente sigue siendo la misma, afectando su confianza para explorar cosas nuevas.
Ejemplo #2: Creencia Limitante Subconsciente: “No soy bueno para hablar en público”
Tomemos el caso de Laura, que trabaja en una agencia de publicidad. Es muy creativa y tiene ideas brillantes, pero no logra demostrarlas, ya que le cuesta compartir sus ideas en las reuniones de equipo o se pone muy ansiosa en las presentaciones con clientes.
Laura cree subconscientemente que "no es buena para hablar en público". Esta creencia la lleva a perder oportunidades para destacarse y contribuir.
A los 7 años, Laura tuvo una experiencia terrible al presentar en público por primera vez en un proyecto escolar. Durante su presentación, se puso nerviosa, olvidó lo que tenía que decir y sus compañeros se rieron de ella. Su maestra, en lugar de alentarla, le puso una nota baja y le dijo: "Necesitas practicar más, no estás lista para hablar en público". Esta experiencia negativa deja una huella duradera en la mente de Laura, moldeando su creencia subconsciente.
Años después, Laura es una profesional competente, pero su creencia limitante impacta negativamente su desempeño público sin que ella sea consciente.
CREENCIAS LIMITANTES EN EL LUGAR DE TRABAJO:
Como podemos ver en los casos de Tom y Laura, las creencias desarrolladas durante la infancia pueden tener un fuerte impacto en el trabajo. Veamos algunos ejemplos.
LAS CREENCIAS LIMITANTES COMUNES EN EL LUGAR DE TRABAJO PUEDEN INCLUIR:
- “Necesito tener todo bajo control”: Esta creencia puede llevar a un aumento del estrés y el burnout, reducción de la productividad, sofocación de la creatividad, dificultad para delegar y microgestión, entre otros.
- “Si voy a hacer algo, lo voy a hacer perfectamente”: Buscar la perfección puede hacer que los proyectos tarden demasiado en terminarse, impedir empezar cosas nuevas, dificultar la toma de decisiones y disminuir la satisfacción laboral.
- “No soy lo suficientemente bueno”: Puede llevar a evitar nuevos desafíos o postularse a ascensos, crea un miedo crónico al fracaso que aumenta el estrés y la ansiedad, reduce el intercambio de ideas o la colaboración en el trabajo en equipo, y promueve el exceso de trabajo para compensar las insuficiencias percibidas.
- “Soy demasiado viejo/joven”: Puede impedir que las personas busquen nuevas oportunidades o cambios de carrera, disminuir la confianza en las propias habilidades, lo que podría llevar a un bajo rendimiento, y limitar las interacciones en el lugar de trabajo, entre otros.
- “No puedo ganar dinero haciendo lo que amo”: Puede limitar la búsqueda de oportunidades laborales satisfactorias, reducir la motivación laboral, disminuir la creatividad y generar una profecía autocumplida, etc.
- “No soy creativo”: Impide proponer ideas innovadoras o soluciones originales en el trabajo, crea dificultad para superar obstáculos, sofoca el crecimiento profesional y afecta la colaboración.
- “Siempre me va mal en las entrevistas”: Puede generar ansiedad y un rendimiento inferior en los procesos de selección, reduciendo las oportunidades de empleo, disminuyendo la confianza y perdiendo oportunidades de networking.
- “No tengo suficiente experiencia”: Puede paralizar tu crecimiento profesional, impidiéndote buscar oportunidades, comenzar nuevos proyectos o emprendimientos, tomar riesgos calculados y creer en tu potencial para aprender y sobresalir.
- “Si cometo un error, seré juzgado”:Puede sofocar tu creatividad, obstaculizar la toma de riesgos y conducir a una precaución excesiva, limitando en última instancia tu exposición en el trabajo, tu crecimiento profesional y la innovación en el lugar de trabajo.
- “No se debe cuestionar a los superiores”:Esta creencia puede crear un ambiente de trabajo tóxico de obediencia ciega, suprimir la innovación, reducir la comunicación efectiva, perpetuar errores y generar frustración y desmotivación en el trabajo.
¿Te identificas con alguna de estas situaciones o creencias? Si es así, ¡ese ya es un primer paso muy importante!
IDENTIFICAR NUESTRAS CREENCIAS LIMITANTES ES EL PRIMER PASO PARA DESESTABILIZARLAS
El primer paso para transformar las creencias limitantes a nuestro favor es identificarlas. Aquí hay diferentes ejercicios para comenzar este proceso:
- Registra tus pensamientos, emociones y patrones recurrentes a lo largo de la jornada laboral. Pregúntate: ¿Hay alguna tarea o situación específica que agote más tu energía? ¿Qué actividades afectan negativamente tu estado de ánimo? ¿Qué actividades evitas o dejas para el final?
- Intenta conectar con las emociones que surgen en ti cuando te enfrentas a estas tareas o situaciones. ¿Es ansiedad, miedo, estrés, desmotivación, etc.?
- Escucha cómo te hablas a ti mismo en estas situaciones y especialmente registra los mensajes negativos que te dices.
- Presta atención cuando dices frases con “No puedo…”, “No merezco…”, “No tengo derecho a…” o “Es imposible…”. Estas categorizaciones absolutas son un gran indicador de creencias limitantes.
- Pregúntate a ti mismo: “¿Por qué crees que no puedes lograr este objetivo?” o “¿Qué te impide lograr lo que deseas?”.
- Identifica pensamientos relacionados con la desesperanza (creer que el objetivo no es alcanzable), la impotencia (creer que no eres capaz) o la falta de mérito (creer que no te lo mereces).
- Observa tus reacciones automáticas a ciertas situaciones o personas. Los patrones de repetición son un buen indicador de creencias inconscientes.
CÓMO TRANSFORMAR UNA CREENCIA LIMITANTE:
Una vez que identificas una creencia limitante, por ejemplo: “Las cosas nuevas son peligrosas”, puedes intentar lo siguiente:
- Cuestiónala: ¿Es verdad lo que siempre he creído? Busca evidencia que lo contradiga. En el ejemplo: Encuentra una situación en la que experimentaste algo nuevo y fue positivo para ti. Por ejemplo: ir a un nuevo lugar de vacaciones, probar un plato nuevo o aprender un deporte.
- Reformula: Convierte las creencias negativas en afirmaciones positivas. Por ejemplo, cambia “Las cosas nuevas son peligrosas” por “Las cosas nuevas abren oportunidades de crecimiento”.
- Actúa: Desafía tus creencias limitantes dando pequeños pasos fuera de tu zona de confort. En el ejemplo: proponte hacer nuevas actividades, aprender un nuevo idioma, ir a un nuevo lugar de vacaciones, etc.
- Celebra: Reconoce y celebra tus logros, sin importar cuán pequeños sean. Reforzar las nuevas creencias positivas es fundamental.
Las creencias limitantes, aunque arraigadas, no son inmutables. Con el enfoque y las técnicas adecuadas, podemos transformarlas para liberar nuestro potencial tanto personal como profesional. Métodos como la Programación Neuro-Lingüística (PNL), la Biodescodificación y el EMDR han demostrado ser herramientas poderosas para reprogramar estas creencias subconscientes.
Recuerda que el cambio es un proceso gradual y, con persistencia y paciencia, podemos transformar nuestras creencias limitantes en impulsores de éxito y satisfacción laboral. Algunas creencias pueden ser más fuertes que otras, así que pide ayuda para trabajarlas.
En Power Inside Out, te apoyaremos en el descubrimiento y la reformulación de creencias que puedan estar reteniéndote, empoderándote para alcanzar tu verdadero potencial.
